La senadora del Partido Socialista, Isabel Allende, se dirigió este martes a la Sala del Senado tras el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que la destituyó de su cargo. En un discurso cargado de emoción y aplausos, la parlamentaria defendió su trayectoria política y expresó su disconformidad con la resolución judicial.
“Probablemente sea mi última intervención en esta sala”
“Me veo hoy en la necesidad y deber de hablar en uno de los momentos más duros de mi vida”, dijo visiblemente afectada. “No es fácil dirigirme a ustedes, probablemente sea mi última intervención en esta sala. Deseaba despedirme de ustedes, mis colegas desde tantos años”, sostuvo ante los presentes.
Allende explicó que respetará la decisión del TC, pero remarcó que no puede permanecer en silencio ante lo que considera una injusticia: “Este fallo será acatado, pero acatar no significa guardar silencio ni renunciar a expresar el profundo dolor e injusticia que esta decisión representa”.
Apoyando la tesis de su defensa legal, la senadora acusó falta de equidad en la resolución: “Como han señalado mis abogados estamos frente a un fallo que vulnera principios elementales de justicia, proporcionalidad y sentido democrático”.
“Jamás he tenido contrato alguno con el Estado”
Durante su intervención, Isabel Allende asumió responsabilidad parcial por los hechos, aunque aclaró que nunca tuvo intención de infringir la ley: “Reconozco que como parlamentaria debí haber tenido presente el Artículo 60, no rehuyo mi responsabilidad, pero no soy abogada. Jamás he tenido contrato alguno con el Estado ni nunca he tenido una empresa y ante todo actué confiando en la institucionalidad”.
“¿Se imaginan ustedes que habría puesto en riesgo más de 30 años de servicio público si hubiese tenido conciencia de estar infringiendo una norma constitucional? ¿Alguien cree que hubiera actuado con dolo sabiendo que ponía en juego mi historia y dignidad política?”, cuestionó.
Según relató, en ningún momento recibió advertencias por parte de las autoridades encargadas del proceso de adquisición de la casa del expresidente Salvador Allende: “Confié plenamente en los órganos encargados que llevaban adelante la adquisición de la casa familiar”, enfatizó.
También explicó que el proceso avanzó con total transparencia: “Una vez tomada la decisión presidencial se aprobó la partida correspondiente en la Ley de Presupuesto de 2023. No estuve en la subcomisión de cultura ni tampoco en la ratificación final de la comisión mixta que aprueba la ley. En enero de 2024 me enteré de la partida presupuestaria, desde ahí actuamos siguiendo paso a paso las indicaciones que nos entregó el gobierno”.
Críticas al fallo y al proceso del TC
Al finalizar su intervención, la senadora apuntó directamente al Tribunal Constitucional y criticó la forma en que se resolvió su caso:
“Estoy convencida que reviste la máxima gravedad para la institución chilena que se dicte una sentencia sin que se haya conocido su texto, argumentos, sin que el TC los entregue”, señaló.
“Se ha dado por cierto mi cese en el cargo y a la fecha no he sido notificada”.
Isabel Allende deja así la Cámara Alta, poniendo término a una carrera política de décadas, con un mensaje claro: considera su destitución injusta y basada en una interpretación desproporcionada de la ley, en un proceso que –a su juicio– careció de las garantías mínimas de justicia.