El Instituto Chileno de Políticas Públicas solicitó este fin de semana a las autoridades que el reciente cambio de horario sea el último que se aplique en el país. La entidad aseguró que esta práctica, además de estar obsoleta, genera impactos negativos en la salud y el bienestar de la ciudadanía.
“Consideramos que la modificación horaria es una práctica obsoleta que carece de justificación racional”, afirmó la institución en una declaración pública, en la que instó al Gobierno a terminar con los ajustes estacionales del reloj.
Humberto García, presidente del instituto, expresó que “lo racional, lo que esperamos de nuestras autoridades es que nos quedemos con el horario de invierno, reconocido por expertos en salud y sueño como el más adecuado para la población, puesto que permite una mejor regulación del ritmo biológico, evitando alteraciones perjudiciales en la calidad del descanso, el rendimiento escolar y laboral, e incluso en la salud mental”.
García también advirtió sobre los riesgos que implican los cambios artificiales del horario. “Especialistas en cronobiología advierten que los ajustes artificiales del reloj pueden generar trastornos de sueño, estrés y efectos negativos en la concentración de niños y adultos”, agregó.
Cambio de hora y su impacto en niños con autismo
El instituto destacó que los argumentos clásicos a favor del cambio de horario, como el supuesto ahorro energético, ya no se sostienen. “Si bien históricamente se ha argumentado que el cambio de horario favorece el ahorro energético, diversos estudios han demostrado que su impacto es mínimo en la actualidad, haciendo de esta medida una política sin fundamentos reales”, dijo el presidente de la entidad.
También advirtió sobre efectos en la rutina de personas con necesidades especiales. Mañana, por ejemplo, numerosos niños con autismo enfrentarán alteraciones en sus horarios, y algunos deberán ser retirados anticipadamente de los colegios por sus padres.
Por estas razones, el Instituto exigió una regulación definitiva del huso horario nacional, manteniendo el horario de invierno y eliminando los cambios estacionales. La organización reiteró su llamado al Ejecutivo y al Congreso a respaldar esta medida por el bien de la salud pública y el respeto al conocimiento científico.