Han pasado casi 18 años desde la desaparición de Madeleine McCann en Portugal. Hoy, las autoridades alemanas creen estar más cerca de esclarecer el caso. Un disco duro hallado en 2016 podría entregar la prueba más contundente hasta ahora.
Descubrimiento en fábrica abandonada
La Policía encontró el dispositivo en una fábrica abandonada del pueblo de Neuwegersleben. El lugar pertenecía a Christian Brueckner, quien lo compró un año después de la desaparición de la niña. Un perro rastreador llevó a los agentes hasta una supuesta tumba, donde había un animal enterrado. Debajo, hallaron una cartera con memorias digitales ocultas.
Estas contenían más de 8.000 archivos con material gráfico vinculado a abuso infantil, secuestros y contenido perturbador. También se encontraron objetos como ropa de niño, juguetes, armas, productos químicos y máscaras. Las autoridades creen que esta colección demuestra una obsesión de Brueckner por los menores.
Brueckner continúa bajo investigación
El fiscal del caso señaló que tienen evidencia física, pero no forense, para afirmar que Madeleine está muerta. Aunque las imágenes encontradas fueron descritas como “profundamente preocupantes”, aún no existen pruebas que permitan formalizar cargos.
“Los agentes han descrito el material (…) como ‘profundamente preocupante’, y han asegurado que prueba la obsesión de Brückner por los menores”, señaló la investigación publicada por The Sun.
Brueckner niega cualquier vínculo con el caso. Cumple condena por otro delito y permanece detenido en Alemania.
Desaparación de Madeleine McCann: Familiares siguen sin respuestas
Madeleine desapareció el 3 de mayo de 2007 durante unas vacaciones familiares en Praia da Luz. Desde entonces, sus padres han exigido verdad y justicia.
Pese a la inversión de recursos y la atención internacional, el caso Madeleine McCann sigue sin resolverse. Las autoridades alemanas aseguran que la investigación continúa activa.