Parlamentarios de oposición solicitaron públicamente la salida inmediata de la ministra del Trabajo y Previsión Social, Jeannette Jara, luego de que el Partido Comunista oficializara su candidatura presidencial. Los diputados manifestaron su preocupación por lo que consideran un conflicto de interés y una falta de ética política.
El jefe del comité del Partido Social Cristiano (PSC), diputado Roberto Arroyo, fue enfático en su postura: “Es insostenible que la ministra Jeannette Jara siga al frente de su cargo tras ser proclamada candidata presidencial por el Partido Comunista. Esta jugada no solo es un claro conflicto de interés, sino un acto de deslealtad hacia el pueblo chileno”, afirmó.
Arroyo agregó que “la ética política exige que se separe de inmediato del gobierno, porque la confianza de la ciudadanía está en juego y no puede ser parte de un proceso electoral mientras ocupa una posición de poder”.
En la misma línea, la diputada Marlene Pérez (UDI-Ind.) señaló que la permanencia de Jara en el cargo confirma las advertencias que ya había hecho la oposición. “Nos acusaron de exagerar cuando advertimos que se estaba utilizando la reforma de pensiones y recursos del Estado con fines electorales. Hoy, queda en evidencia que teníamos razón”, declaró.
“Es una burla a la confianza de los ciudadanos”
Por su parte, la diputada Catalina del Real (Partido Republicano) calificó como inadmisible que una ministra proclamada como candidata presidencial continúe ejerciendo funciones gubernamentales. “Es una burla a la confianza de los ciudadanos y una muestra de que está utilizando el poder público para avanzar en su carrera personal”, expresó.
Finalmente, la subjefa de la bancada de Renovación Nacional, Carla Morales, también pidió su renuncia: “Mi llamado es claro, la ministra Jeannette Jara debe dar un paso al costado. No es aceptable que se utilicen cargos públicos para hacer campaña política”.
Los parlamentarios advirtieron que la situación genera incertidumbre en la ciudadanía y erosiona la institucionalidad, por lo que insistieron en que la ministra debe dejar su cargo cuanto antes para no comprometer la credibilidad del gobierno ni la transparencia del proceso democrático.