La Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) manifestó su “extrema preocupación” frente al aumento de focos de mosca de la fruta en Chile, plaga que a inicios de agosto registraba 42 puntos activos. El gremio calificó la situación como un “terremoto agrícola silencioso” y pidió reforzar el trabajo del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), aduanas y otras instituciones para evitar mayores riesgos en la temporada de exportaciones.
José Miguel Stegmeier, vicepresidente de la SNA, advirtió que el ingreso ilegal de frutas y verduras, especialmente en la zona norte, estaría favoreciendo la propagación de la plaga. Además, llamó a coordinar acciones con Perú, Bolivia y Argentina para frenar el avance, recordando que la sanidad vegetal es clave para mantener abiertos los mercados internacionales.
En paralelo, el SAG suspendió el ingreso de carne y productos de origen animal desde la Patagonia argentina, luego de que ese país modificara la normativa que resguardaba la llamada “Barrera del Río Colorado”. Según explicó Carlos Orellana, jefe de Protección Pecuaria del servicio, la decisión busca proteger el estatus sanitario de Chile, libre de fiebre aftosa por más de 40 años.
Desde la SNA valoraron la medida, aunque advirtieron que Argentina estaría incumpliendo protocolos internacionales, lo que genera desconfianza en el comercio pecuario. Actualmente, Chile se abastece principalmente de carne importada desde Brasil y Paraguay.
El gremio agrícola insistió en que tanto la plaga de la fruta como el cumplimiento estricto de las normas sanitarias son asuntos de Estado, pues impactan directamente en la seguridad alimentaria y en la posición exportadora de Chile.