El diputado Jaime Mulet marcó distancia del Gobierno en el debate tributario al rechazar una rebaja del impuesto corporativo y proponer, en cambio, elevarlo al 30% como parte de una estrategia para reactivar la economía.
En medio de la discusión del plan de reconstrucción, el parlamentario afirmó que no están disponibles para reducir este tributo, calificando esa posibilidad como una “línea roja” dentro de las negociaciones.
Propuesta alternativa
Mulet planteó aumentar el impuesto corporativo e integrarlo completamente al sistema, de manera que permita descontar retiros en el impuesto global complementario, apuntando a un esquema más equilibrado.
Además, propuso establecer una invariabilidad tributaria por 10 años, con el objetivo de entregar certezas a las empresas y evitar cambios bruscos en las reglas del juego.
El diputado también sugirió facilitar el retorno de capitales desde el extranjero con una tasa de 0%, siempre que estos recursos se destinen a áreas como vivienda, salud o educación.