El candidato presidencial José Antonio Kast (Republicanos) reconoció la preocupación de los agricultores en torno a la escasez de mano de obra rural. Pero fue enfático: no ve la solución en regularizar a cientos de miles de inmigrantes ilegales.
El desencuentro surge luego de que Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), planteara que el sector agrícola “genera un millón de empleos en forma directa” y necesita personal extranjero, porque no hay fuerza laboral nacional para cubrir todas las labores.
Walker propuso un “proceso serio de regularización acotado” para que extranjeros puedan trabajar legalmente en la agricultura.
Kast explicó que aunque hay que revisar y mejorar el sistema de visas laborales y temporales, la solución no puede ser la regularización masiva de inmigrantes ilegales. A su juicio, Chile está al límite: barrios tomados, salud colapsada, delincuencia en alza, y un Estado “incapaz de hacerse cargo”.
En la misma línea, el candidato del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, respaldó la posición de Kast. Afirmó que “no vamos a regularizar a gente que entró ilegalmente a Chile”.
Agregó que si la SNA propone esta regularización, también debe asumir los costos sociales: salud, beneficios, que cesen la “privatización de beneficios y socialización de costos”.