En el Día Mundial de la Salud Digestiva, Chile lo hizo con ruido (literalmente). Este jueves, Plaza Ñuñoa se convirtió en escenario de una intervención urbana inolvidable: la instalación del cojín de pedos más grande del mundo, una acción con mucho humor, pero con un propósito muy serio.
El inflable, de 8 metros por lado y 2 metros de alto, superó el récord anterior registrado en Estados Unidos, convirtiéndose en un símbolo para romper el silencio sobre los problemas digestivos que afectan a millones.
Salud digestiva sin tabúes
“Hoy vamos a romper el récord mundial del cojín de pedos más grande, pero lo haremos con un propósito muy serio”, señaló Domingo Chong, cofundador de Cáscara Foods, la startup detrás de la iniciativa. “Queremos hablar de digestión, un tema que afecta a millones de chilenos y del que casi no se habla”.
Y es que, según cifras locales, uno de cada cuatro chilenos sufre de Síndrome de Intestino Irritable. Malestares como la hinchazón o el estreñimiento se han normalizado, pero pueden prevenirse y tratarse con hábitos saludables y educación nutricional.
Una experiencia que educa y conecta
Durante todo el día, profesionales de la salud estuvieron presentes en Plaza Ñuñoa, respondiendo preguntas de transeúntes sobre microbiota, tránsito intestinal, alimentación rica en fibra e hidratación.
El gastroenterólogo Claudio Altschiller, de Clínica Las Condes, explicó que “la constipación y la distensión abdominal son causas frecuentes de consulta y que una buena alimentación puede mejorar significativamente la calidad de vida”.
Cáscara Foods: innovación con propósito
La acción fue impulsada por Cáscara Foods, empresa chilena que desarrolla suplementos digestivos naturales a partir de pulpa y cáscaras de frutas desechadas por la industria de jugos. “Alimentar de forma más consciente y reducir el desperdicio” es su lema, y esta campaña lo llevó al siguiente nivel.
“Esto va más allá de una instalación, es un llamado a cuidar lo que comemos y cómo vivimos”, añadió Chong.