No llevan papeles, pero tienen todo el carácter. En este Día Mundial del Perro Sin Raza, los mestizos chilenos —o como cariñosamente les decimos, kiltritos— son los que realmente reinan.
Y no lo decimos por moda: según el Registro Nacional de Mascotas, casi la mitad de los perros inscritos en Chile no tienen raza. Pero sí tienen algo mucho más importante: una diversidad genética envidiable.
Más sanos, más listos y más únicos
Lejos del marketing canino, los perros mestizos presentan ventajas reales. De acuerdo al libro Guía del Perro Mestizo Chileno, estos compañeros tienen menor incidencia de enfermedades hereditarias y una inteligencia destacada.
Aprenden rápido, se adaptan con facilidad y tienen una vitalidad contagiosa, que los convierte en el mejor amigo para cualquier rutina familiar.
Adoptar un kiltro no solo es un acto de amor, también es una jugada inteligente: menos visitas al veterinario por problemas genéticos y un compañero con personalidad propia.
Pero ojo: ser saludable no es ser invencible
Por eso, la desparasitación preventiva es clave desde el día uno. “Lo ideal es comenzar en las primeras semanas de vida y repetir de forma periódica”, recomienda Diego Pincheira, veterinario de Zoetis Chile.
El objetivo es claro: evitar que pulgas, garrapatas o lombrices arruinen la fiesta. Desde problemas digestivos hasta dermatitis o anemia, los parásitos pueden ser invisibles, pero no inofensivos.
Amar es cuidar: compromiso más allá del cariño
Adoptar un perro sin raza es mucho más que una buena acción. Es abrir la puerta a una relación única, y eso merece también un hogar protegido y libre de amenazas.
Un calendario de desparasitación adecuado a su edad y estilo de vida no es un lujo, es una muestra de compromiso.
Así que este 28 de mayo, celebremos con orgullo a los kiltritos chilenos, esos campeones anónimos que no necesitan pedigree para ser parte de la familia.