En un hito histórico para la sostenibilidad en Chile, el Ministerio del Medio Ambiente ha declarado oficialmente a los textiles como producto prioritario bajo la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), también conocida como la Ley del Reciclaje. Esta resolución marca un antes y un después en la regulación de una de las industrias más contaminantes del mundo.
En Vestuá, como empresa chilena líder y comprometida desde sus inicios con la moda circular, valora profundamente este avance regulatorio que reconoce el impacto ambiental de los residuos textiles y promueve su recolección, valorización y reutilización, además “creemos que es un punto de inflexión sobre la manera de hacer negocios en la moda en Chile”, menciona Santiago Valdés, cofundador.
Según cifras oficiales, cada persona en Chile consume en promedio 32 kilos de textiles al año, generando más de 572 mil toneladas de residuos textiles anuales, lo que representa un preocupante 7% de los residuos sólidos urbanos per cápita. En este contexto, la decisión del gobierno impulsa la responsabilidad compartida entre consumidores, productores y el Estado para cambiar el modelo de “usar y tirar” que ha imperado en la industria textil.
“Esta resolución va en línea directa con los valores que inspiran nuestro trabajo diario en Vestuá. Desde 2015 hemos impulsado una forma de consumo consciente, donde la moda no termina en el clóset, sino que se reinventa a través de la reutilización y la tecnología. Por otro lado, marcar los textiles como “prioritarios” marca el inicio formal de la economía circular obligatoria para Chile.”, afirma su CPO.
Chile es actualmente el cuarto mayor importador de ropa de segunda mano del mundo, con más de 123 mil toneladas anuales. Esta realidad, que antes representaba un desafío, hoy se convierte en una oportunidad para acelerar la transición hacia una economía circular más justa, limpia y resiliente.
A partir de esta declaración, las empresas que comercializan textiles deberán inscribirse en el Registro de Emisiones y Transferencias de Contaminantes (RETC) y declarar anualmente la cantidad de productos que introducen al mercado. En Vestuá, ya están preparados para cumplir con estos requisitos y continuar liderando las buenas prácticas del sector.
“Como actores del ecosistema circular, seguiremos fortaleciendo nuestro compromiso con la trazabilidad, la reutilización, la tecnología y el acceso democrático a la moda, convencidos de que un futuro más sostenible es posible si lo construimos entre todos”, cierra Santiago Valdés.